¿Hasta cuándo aguantarán las rodillas de Rafa?
Tenis - ATP
Nadal sufre cada día más dolores en esa zona. Tiene una lesión crónica que preocupa mucho a su entorno por los problemas futuros.
viernes, 12 de junio de 2009
El domingo 31 de mayo, cuando Rafael Nadal estaba perdiendo su primer partido de Roland Garros contra Soderling, miró a su banco y lanzó “me duele. No puedo”. Luego, no reconoció ningún problema. Tampoco su equipo. “Hay que saber perder”, dijeron.
La realidad es que las articulaciones del español han empezado a pasarle factura a tanto esfuerzo y desgaste, al punto que la familia del español está muy preocupada ya no por su futuro deportivo, sino también el de su cuerpo. Los más pesimistas dicen que el muchacho necesitará una operación urgente o quedará con graves problemas para caminar en un par de años. Hoy tiene 24.
Ya desde hace tres temporadas, Nadal se pone un estabilizador rotuliano, porque en aquel momento comenzó a sufrir una tendinitis crónica en la zona y como prevención, cuando juega en canchas rápidas, se aplica esta especie de goma que le ayuda a descomprimir la tensión de los tendones de la rodilla.
“Antes utilizábamos unas cintas negras y ahora hemos pasado al típico estabilizador. Es bueno llevarlo en dura y Rafa prácticamente nunca lo utiliza cuando está sobre la tierra”, explicó su médico Ángel Ruiz Cotorro.
Este año no la usó en polvo de ladrillo, pero igual terminaba los encuentros con un dolor cada vez más agudo. Cuentan en su entorno, que Rafa necesita una sesión de masajes después de cada partido y antes de ir a las conferencias de prensa. Y si tenemos en cuenta, que a esta altura del año ya es el jugador que más partidos ha disputado (esto lo hace el hecho de ir ganando), la situación se complica. De cara a Wimbledon, en donde podría correr peligro su condición de número uno, las alarmas volvieron a saltar.
“Con pausa y un tratamiento podemos llegar a Wimbledon, por poco que pueda, irá. Pero no soy para nada optimista. Por supuesto que si hay una posibilidad de jugar el torneo más importante de la temporada, la aprovechará. Veremos. Desde el Masters de Miami, debido a la tendinitis, Rafa ha jugado más de pie que flexionando. Tras Roland Garros, Rafa apenas se ha entrenado. El cuerpo no le respondía bien y sólo está haciendo saque, nada de correr”, comentó Toni Nadal, tío y entrenador del número uno del mundo.
Para llegar a jugar en el All England, su fisioterapeuta, Rafa Maymó, tendrá mucho trabajo. Se someterá a un tratamiento de antiinflamatorios orales, meso terapia (microinyecciones en la zona), magneto terapia y termo terapia a base de calor. El umbral de sufrimiento que suele soportar Nadal se ha sobrepasado.
“Llevo jugando con dolor en las rodillas varios meses y personalmente no puedo seguir así. Me limitaba ciertos movimientos, lo cual hacía que tampoco me encontrara bien mentalmente”, explicó Rafa. La lesión le impide flexionar bien y los malos apoyos para mitigar el dolor le han repercutido en otras zonas.
El parte médico del doctor Cotorro dice, sencillamente, que los tendones del cuádriceps están inflamados y que la parte en que se unen con el hueso, es decir la rótula, está empezando a afectarse.
Nadal tiene una enorme potencia en el tren inferior, que le permite frenadas bruscas y arranques explosivos. Sus cuádriceps están perfectamente moldeados y desarrollados. Eso tiene grandes ventajas para el tenis, sin embargo, no está exento de problemas. La tendinitis de inserción es un cuadro clínico doloroso, pero no incapacitante al principio. Suele producirse por fatiga, sobrecarga o estrés...
Los tratamientos son útiles por un tiempo, pero si el cuadro no desaparece del todo, la única alternativa es el reposo deportivo para permitir que la inflamación tendinosa y lo que es tanto o más importante, la afectación ósea de la rótula, remita. El difícil equilibrio entre descanso y competición.
http://www.losandes.com.ar/notas/2009/6/12/deportes-429275.asp