Rafa Nadal y Roland Garros
PARIS (AFP) — La relación de Rafael Nadal y los aficionados parisinos es una vieja historia de desamor, que se agudizó el domingo con la derrota del mallorquín ante el sueco Robin Soderling, lo que motivó que su tío y entrenador, Toni, haya tildado de estúpido al público de la capital francesa.
El cuatro veces ganador del torneo tuvo a los espectadores en contra y la mayoría de los 15.000 asistentes acogieron con entusiasmo su eliminación, pensando, tal vez, en que eso abría las puertas a su favorito, el suizo Roger Federer.
Los tenistas españoles en general nunca han sido bien acogidos por el público parisino y siempre sus rivales del momento eran vitoreados por los aficionados de la Puerta d'Auteuil.
Arantxa Sánchez Vicario siempre veía como el público se decantaba por la alemana Steffi Graf y lo mismo le ocurrió a Albert Costa o Juan Carlos Ferrero, campeones en 2002 y 2003, que no calaron entre el público.
Sergi Bruguera o Alex Corretja también tuvieron al público mayoritariamente en contra en sus finales perdidas ante el brasileño Gustavo Kuerten en 1997 y 2001.
De hecho, Corretja, que habla correctamente en francés, prefirió hacerlo en inglés, como signo de protesta por esa falta de apoyo, tras la entrega de trofeos en 2001 contra Kuerten.
Nadal ganó por primera vez el Abierto de tenis francés con apenas 19 años recién cumplidos, y volvió a lograrlo de manera brillante en las otras tres ediciones siguientes.
Sin embargo, nunca hubo empatía entre el balear y el público del "selecto" estadio de la parisina Porte d'Auteuil.
Este rechazo o desamor comenzó en 2005 en que se jugó entre dos días uno de los partidos de octavos de final de la primera edición del torneo que ganó el español entre Nadal y el local Sebastien Grosjean.
El partido tuvo que interrumpirse por lluvia y finalizó al día siguiente con victoria contundente del manacorí por 6-4, 3-6, 6-0 y 6-3, pero el público no dejó un solo instante de abuchear al árbitro y al ganador a la postre, en lo que fue el primer capítulo del desencuentro de Nadal con Roland Garros.
El marsellés Grosjean, que en aquella ocasión no estuvo muy fino, intentó aplacar a su público con unos movimientos de manos tan tímidos que parecían una invitación a seguir el abucheo. Cuatro años más tarde, a sus 31 primaveras, se ha solidarizado con el líder de la ATP.
"Me decepcionó ver a la gente apoyar tanto a Soderling. Nadal es un número uno y sobre todo un jugador muy 'fair-play'. Fue algo muy particular. Tiene que haber resentido tener a 15.000 personas en su contra. Lo encuentro lamentable", declaró a la publicación deportiva L'Equipe.
En los mismos términos se refirieron sus colegas y compatriotas Fabrice Santoro y Nicolas Mahut. Este último aseguró haber "sentido vergüenza".
El tío y entrenador de Nadal, Toni, no pudo aguantar más y reaccionó al regresar a España.
"Yo creo que el público parisino es bastante estúpido", dijo Toni Nadal a una radio española. "Les molesta el triunfo de un español... Lo que me parece impropio es apoyar la derrota de alguien. Es un modo poco gratificante de ser feliz", incicó.
Por su parte, el propio 'tenista lamentó que el público "nunca tenga un gesto hacia mí".
Fue un capítulo más del desencuentro entre el público francés y los tenistas españoles.