Todo lo que quiso saber sobre la Ensalada Davis
16.09.09 - 11:01 -
Tras la estela del No-Typical del consejero Pedro Alberto Cruz se siguen rompiendo moldes. Ahora le ha llegado el turno a la Ensalada Davis. «Me da la sensación de que el señor Cruz es más de agua Perrier que de vino de la tierra con su denominación de origen». «Vender productos no es vender la calidad de una cocina que se hace con buenos productos, y este andarín, el señor Cruz, está estático». Así se expresaba en su blog, el pasado día 8, el cocinero Antonio Jesús Gras. En un post titulado El andarín estático criticó el concurso ensaladadavis orquestado por el consejero de Cultura al pairo de la celebración de la Copa Davis este fin de semana en Torre Pacheco. «Llega la Ensaladera, falta la ensalada», publicitó Cruz.
De la crítica al apoyo
La ensalada ha terminado con una receta ganadora, seguramente muy trabajada por su autora, Marta Romero, con la particularidad de que es la esposa de un miembro del jurado, el propio Antonio Jesús Gras, quien en tres días pasó de criticar la política del consejero a participar como jurado en el evento que él mismo estaba vapuleando en su blog. ¿Cómo se cocinó el tema?
Gras arrancó las reflexiones de su blog explicando que había esperando un par de días para ver «cuál era el contenido de cierto spot publicitario (www.ensaladadavis.com), que tendría como móvil discursivo la riqueza gastronómica de la región», escribió. «Sentía curiosidad por saber lo que pensaba este señor (...) ya que durante su mandato al tema gastronómico le ha dedicado nada o menos que nada...»
Ayer, en otro post del mismo blog y movido por lo que se iba a publicar ese día, relató que sobre las 15,30 horas del viernes recibió una llamada de la Consejería de Cultura «para que mirara mi correo electrónico donde me notificaba si quería participar como jurado en la elección de la receta ganadora, el lunes, en las instalaciones del CCT». A partir de ahí, cuenta cómo fue el proceso, con la advertencia de cabecera de que le había llamado su amigo «Jorge Germinal para decirme que cierto periódico de esta ciudad quiere sacar de contexto lo que ha sucedido esta mañana (cuando se eligió la ensalada)». La Verdad se limitó a realizar las comprobaciones de rigor sobre la noticia lanzada por la propia Consejería de Cultura, recabando la versión del propio Gras, quien prefirió al parecer ponerse la venda antes que la herida. «Ladran, luego cabalgamos», apostilló.
Acreditados cocineros
La propuesta de nombrar a varios acreditados cocineros de la Región para que formaran parte del jurado fue una buena idea que nació de la propia agencia que ideó la creatividad de la Ensaladadavis, Germinal. Lo que sucedió después no era lo esperado y vino a poner un punto de tristeza en una campaña que ellos siempre consideraron creativa y simpática.
Entre los cocineros estaba, como se ha dicho, Antonio Jesús Gras quien no se caracterizaba precisamente por ser de la cuerda del consejero, por lo menos tres días antes de que él mismo aceptara la nominación. En su blog ya mencionado, Gras calificaba de «absolutamente ineficaces e inexistentes» los hechos llevados por la Consejería para promocionar la gastronomía, con referencias «a la carpa de Santo Domingo con motivo de la presentación de la campaña Cooltura, o a algún vídeo dentro de la primera parte de la campaña del No-Typical».
La explicación
Sobre una información facilitada por la propia Consejería, y una vez destapado el pastel, Gras señaló a este diario que no sabía que su mujer se había presentado. Ofreció una explicación peregrina, estableciendo disquisiciones sobre el apellido familiar o formal de su esposa con el fin de disipar una afinidad que habría bastado para que uno de los dos se apeara del concurso planetario. Dijo conocer a su mujer como Marta Navarro y no como Marta Romero, su primer apellido y con el que se presentó al concurso. Parece un poco arriesgado reafirmarlo cuando con el nombre completo Marta Romero Navarro el propio Gras la presenta en su página en Facebook como amiga, incluyendo una foto sobre un fondo de montañas. Ésta no tuvo inconveniente en afirmar, como ayer recogía nuestro periódico, que debe a su marido «buena parte del premio».
¿Las bases del concurso?
La indefinición de las bases, apenas tres puntos indicativos sobre cómo participar y a dónde enviar las propuestas, abrieron la puerta a que Antonio Jesús Gras probablemente no se sintiera «obligado» a señalar, llegado el momento, que la finalista era precisamente su mujer, que comparte propiedad en el restaurante que ambos regentan en Murcia. Para el Gobierno regional, las bases del concurso para promocionar las hortalizas murciana al hilo de la Copa Davis se limita a presentar una ensalada. Asegura que el premio está bien dado y punto pelota.
El hijo de otro cocinero
La receta de Marta Romero quedó finalista, aunque el jurado al parecer se inclinaba inicialmente por otra, que resultó ser de un hijo de uno de los cocineros del jurado, concretamente del presidente de la Asociación de Resturantes de la Región, José Marcos. Éste y el resto de los componentes, excepción hecha de Antonio Jesús Gras que permaneció en silencio, vieron lógico que no podía ganar por lo que fue excluida. No sucedió lo mismo con la receta de Marta Romero sobre la que tampoco se pronunció Gras. Quizás la revelación de ese dato -aunque insiste en que no sabía que era su mujer- la habría eliminado como premiada, con la misma lógica que se aplicó al hijo de Marcos.
Lo que sorprende más de toda la rocambolesca historia es que el voto que determinó la elección de la ganadora fuera el de Jesús Galindo, director del Centro de Cualificación Turística, que depende del consejero. Aunque éste declara que votó sin saber que había empate y sin conocer lo nombres. Sea como fuere, nada cambia para la Consejería.
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