Nadal pide silencio sobre dónde debe jugarse la final de la Davis
"A lo que nos deberíamos dedicar los jugadores es a jugar y no a opinar", dice el mallorquín
La lucha por organizar la final de la Copa Davis enfrenta a Barcelona con Valencia, pero en el seno del equipo español se ha desatado una batalla de declaraciones en la que ha tenido que intervenir Rafael Nadal para poner un poco de cordura. El número uno español y dos del mundo invitó a los compañeros de equipo a mantener la boca cerrada y no pronunciarse sobre una ciudad u otra como han hecho Fernando Verdasco, Feli López y Juan Carlos Ferrero.
El tenista mallorquín, que ya está en cuartos de final del torneo de Pekín tras derrotar a James Blake por 7-5, 6-7 (4) y 6-3, y ahora se enfrentará al ruso Marat Safin, fue contundente en el análisis de la situación: "Yo no digo, ni no a Barcelona, ni sí a Valencia, ni no a Valencia, ni sí a Barcelona". Nadal también ha explicado que si todos los jugadores del conjunto van dando su opinión, lo que menos parece es un equipo, y él se contiene, porque lo que le interesa es poder jugar la final. "Creo que este tipo de declaraciones no ayudan para nada a la selección. A lo que nos deberíamos dedicar los jugadores es a jugar y no a opinar sobre dónde tiene que ser o no la final".
La polémica comenzó cuando Madrid renunció a pedir la organización de la final después de fracasar en su intento de ser sede de los Juegos Olímpicos del 2016. Fernando Verdasco expresó que no apoyaría a Barcelona como sede y que tendría que haberla organizado Madrid. Después se sumó Feliciano López, que declaró que le daba "mucha pena" que Madrid no estuviera en la contienda y que Barcelona no merecía ser sede de la final porque ya había organizado una. Para ponerle más leña al fuego, Juan Carlos Ferrero declaró que le gustaría que fuera Valencia, por ser su tierra.
Como si no hubiera bastante calor en el tema, ayer apareció el presidente de la Federació Catalana de Tenis, Francesc Orriols, para acusar a los tenistas: "Son unos tontos cuando dicen que no quieren jugar en Barcelona".
El más coherente de todos ha sido Nadal, que insistió en la conferencia de prensa en Pekín en que ya sea en Barcelona o en Valencia "habrá un ambientazo" y volvió a invitar a los jugadores a tirar en una sola dirección y dedicarse a jugar.
El nombre de la sede elegida se conocerá mañana en la reunión que tiene la junta directiva de la Federación Española, en Oviedo. Valencia ofrece dos opciones: el velódromo Luis Puig o un espacio en el recinto de la Feria de Muestras, mientras que Barcelona ha presentado una de las joyas de los Juegos de 1992, el Palau Sant Jordi. Málaga y Tenerife fueron descartadas el miércoles por la Federación Internacional.
El tenis catalán y el Ayuntamiento de Barcelona respiran optimismo y están convencidos de que el Palau Sant Jordi será el elegido. Organización y experiencia son las palabras clave que definen a Barcelona en su eterno compromiso con el tenis, escenificado anualmente en el Trofeo Conde de Godó, sin olvidar que fue en el Sant Jordi donde el tenis español ganó su primera ensaladera, en el 2000. La final de la Copa Davis, que se disputará los próximos 4, 5 y 6 de diciembre, la jugará el equipo español contra la República Checa.